miércoles, 29 de marzo de 2017

Di Lo Que Te Molesta, Cuando Te Moleste… No Cuando Te Harte








Muchas veces en las relaciones interpersonales por evitar una discusión, por ser prudentes, por no incomodar o por pensar que estamos siendo tolerantes y autocontrolados, solemos dejar pasar las cosas que nos molestan, acumulando de esta forma en nuestro interior un gran cúmulo que poco a poco tiende a desbordarse.
Cuando solemos guardarnos las palabras, las reacciones, la molestia cuando nos ocurre un acontecimiento, muchas veces se hace inevitable una explosión cuando sobrepasamos nuestros límites.
Esto siempre tiene efectos más perjudiciales para la relación porque por lo general es una respuesta impulsiva la que exteriorizamos y ante la explosión es muy difícil seleccionar las palabras adecuadas, en un tono que no incite a la violencia o que genere una reacción en cadena y muchas veces resulta imposible dar un mensaje que no represente toda la carga que venimos acumulando.

‘Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas’
Gabriel García Márquez

Cuando tomamos como un hábito exteriorizar nuestra molestia cuando sentimos su presencia, resulta más sencillo hacerlo de forma tranquila, sin obstinación, sin impulsividad, podemos tomarnos unos minutos para pensar en nuestro discurso y de la forma más favorable para la relación expresar lo que sentimos, dando a la otra persona la posibilidad de rectificar a fines de no volver a generarnos esa molestia y dándonos a nosotros mismos la posibilidad de no llenar nuestro equipaje de palabras contenidas, de ira y de resentimiento por lo que nos hemos callado.
No se trata de convertirse en una persona crítica y sensible, quejándose en todo momento por cualquier ligero detalle, se trata de filtrar objetivamente lo que es importante para nosotros y hacer saber que existen cosas que nos molestan, que no tienen por qué trascender.
De esta forma abrimos paso a corregir los errores o mejorar las cosas en el camino, nos evitamos molestias futuras por causas iguales o parecidas (cuando se trata con personas empáticas y con sentido común) y le ahorramos a la relación el penoso trance de una reacción impulsiva en donde las palabras se manifiesten sin ningún tipo de filtro.
Decir las cosas que nos molestan a tiempo fomenta la confianza en la relación, ayuda a conocerse y es una muestra de madurez y respeto por nosotros mismos y por quienes nos tratan.
Todos somos diferentes y puede que a una personas le parezca súper normal una palabra, un gesto, una acción y para otra ser motivo de incomodidad y conflicto y como en toda relación la comunicación es clave, pues es necesario plantear las cosas de la mejor manera mientras se van desarrollando los acontecimientos.
Sé honesto, respétate y utiliza las mejores vías de comunicación para exteriorizar aquello que sientes que te afecta y ayuda a la otra persona a entenderte mientras la relación crece y se fortalece, recuerda que no tienes que quedar bien con todo el mundo, pero siempre debes intentar quedar bien contigo.

domingo, 26 de marzo de 2017

¿Te Enfadas?



¿Te enfadas cuando otro conductor comete un error de transito, un empleado te trata irrespetuosamente, cuando alguien se burla de ti, o un jefe te exige injustificadamente más trabajo de lo que te corresponde hacer?
Ser compasivo es comprender, que primero eres compasivo contigo mismo y cuando alguien te agrede, necesitas poner límites saludables para ti, entendiendo muy bien que no puedes hacerte cargo del vacío interior de nadie...


El Banco De Tres Patas+Una


Sus padres le llamaron Trípode. 
Le encantaba dar el cante aunque en lugar de un micrófono le dieran con un canto entre los dientes. 
El parque era su escenario favorito, su Hogar. 
Pero al nacer con una “patita fea”, enseguida se sintió raro, extraño, diferente, como si de otro planeta procediera, como si se tratara de un Animal. 
Creyó que nadie se Sentaría en él “como en casa”, así que decidió apagar su Voz a pesar de las “tablas” tan preciosas que tenía. 
A medida que fue pasando el tiempo, el equilibrio se le escapaba por el hueco de sus complejos cada vez más. 
Se tiraba horas y horas perdido entre aceras de hormigón hasta que un Norte con muchas cuerdas le sacaba de un pobre pozo sin fondos en el que siempre caía, le “cantaba las 40” melodías que latían en su Corazón y le “ponía de nuevo en su lugar”. 
Estuvo mucho tiempo sin trabajar, parado en su propia cola y lamentándose de su dichosa soledad.
Una tarde de primavera, de repente y sin mediar palabras sin sentido, su sangre de madera se alteró y, al estornudar, una nota de Silencio se le apareció. Trípode, con los ojos más abiertos que un pecho enamorado, se quedó sin tono, casi transparente, más blanco que una página sin pasado con mil historias por dibujar. 
Y justo en ese Instante, una Libertad para él desconocida, se posó sobre su altar. 
Se sintió tan en Paz, tan dichoso y tan feliz, que empezó a cantar y cantar y
cantar. 
Como cuando aún no se creía que le faltaba algo. 
Como cuando aún no recordaba lo que era el Olvidar. 
Unos pajaritos muy risueños, en Banda-da instrumental, le corearon con su piolar, dulce piolar, hasta que una serenata muy serena viajó hacia los oídos de una Compañía muy reConocida a la que nunca puedes abandonar: 'LaTuya Cia'.
Y así fue como Trípode se transformó en un Encantador de Almas Transitorias que hacían una parada en su Taberna para deleitarse con la melodía de su auténtico Brillar. 
Olas y Olés interminables llenaban cada vacío de su espacio rectangular. 
Había una Lista que siempre se hacía esperar pero acababa entrando más tarde que temprano y sin un “mu” que rechistar. 
Le apodaron “El Flamenquito”, por la pata “chunguita” que no le crecía y el piquito de oro que tenía. 
Su clave musical era sostener el Sol que en su Interior lucía cuando un gallo con muy pocos huevos por peteneras le salía. 
“Tan agustito” estaban todos los Bípodes allí asentados que decicieron preOkuparse, por Siempre Jamás, de que al Banco Cantarín no le faltara ni una moneda de Cambio para aquellos que estaban hartos de tanto Esconderse, de tanto Huirse y de tanto Refugiarse, con papeles o sin, en un lugar muy habitual y muy poco normal, en el que la mayoría de los Seres se ahogaban y soñaban con escapar: 
'la Isla del Miedo, del miedo a Amar'. 
Cuenta la leyenda que, Vidas más tarde, las patas de Trípode se Unieron para formar un grupo al que llamaron: 
'Las Tres+una Mosqueteras', cuyo single más existoso vibró por los parques más famosos de nuestra querida Tierra:
'Una para todas y todas para la unidad'


sábado, 25 de marzo de 2017

Injusticia

En el primer día de clase, el profesor de “Introducción al Derecho” entró al aula y lo primero que hizo fue pedir el nombre de un estudiante que estaba sentado en la primera fila:
¿Cuál es su nombre?
Mi nombre es Nelson, Señor.
¡Fuera de mi clase y no vuelva nunca más! – Gritó el maestro desagradable.
Nelson estaba desconcertado. 

Cuando volvió en sí, se levantó rápidamente recogió sus cosas y salió de la habitación.
Todo el mundo estaba asustado e indignado, pero nadie habló.
¡Muy bien! – Vamos a empezar, dijo el profesor.
¿Para qué sirven las leyes? preguntó el maestro – los estudiantes seguían asustados, pero poco a poco empezaron a responder a su pregunta:
Para tener un orden en nuestra sociedad.
¡No! – Respondió el profesor.
Para cumplirlas.
¡No!
Para que las personas equivocadas paguen por sus acciones.
¡No!
¿Alguien sabe la respuesta a esta pregunta!
Para que se haga justicia – una muchacha habló con timidez.
¡Por fin! Es decir, por la justicia.
Y ahora, ¿qué es la justicia?
Todos empezaron a molestarse por la actitud tan vil del profesor.
Sin embargo, continuaron respondiendo:
A fin de salvaguardar los derechos
humanos …
Bien, ¿qué mas ? – preguntó el maestro.
Para diferenciar el bien del mal, para recompensar a aquellos que hacen el bien …
Ok, no está mal, pero respondan a esta pregunta:
“¿Actué correctamente al expulsar a Nelson del aula?”
Todos estaban en silencio, nadie respondió.
Quiero una respuesta por unanimidad!
¡No! – Todos contestaron con una sola voz.
Se podría decir que he cometido una injusticia?
¡Sí!
¿Y por qué nadie hizo nada al respecto? Para que queremos leyes y reglas, si no tenemos la voluntad necesaria para practicarlas? Cada uno de ustedes tiene la obligación de hablar cuando es testigo de una injusticia. Todo . ¡No vuelvan a estar en silencio, nunca más! Vayan a buscar a Nelson – dijo. Después de todo, él es el maestro, yo soy un estudiante de otro período.
Aprendan que cuando no defendemos nuestros derechos, se pierde la dignidad y la dignidad no puede ser negociada.


viernes, 24 de marzo de 2017

Arriésgate



Cuando el camino se hace cuesta arriba,
no lo dejes.
Cuando las cosas andan mal (como a veces sucede),

no abandones.
Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas, 

no te rindas.
Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar, 

no te caigas.
Cuando la suerte, te sea adversa, 

y no encuentres fuerzas para seguir, 
no renuncies.
Cuando no encuentres compañeros de lucha, 

no te apures.
Arriésgate, 

lucha por conseguir lo que deseas.

miércoles, 22 de marzo de 2017

El Silencio


El silencio es doloroso. 
Pero es en el silencio que las cosas toman forma, y hay momentos en nuestras vidas en que lo único que tenemos que hacer es esperar. 
En cada uno de nosotros, en lo más profundo de nuestro ser, hay una fuerza que ve y oye lo que todavía no podemos percibir.
Todo lo que somos hoy nació del silencio de ayer....

lunes, 20 de marzo de 2017

Sigue conduciendo






Una joven iba conduciendo junto con a padre.
Se toparon con una tormenta, y la joven le preguntó a su padre: -¿Qué debo hacer?
 El padre dijo:
-"Sigue conduciendo".
Los coches empezaron a orillarse hacia afuera de la carretera, la tormenta estaba empeorando.
-"Que debo hacer." Preguntó la joven.
-"Sigue conduciendo", respondió su padre.
A unos cuantos metros, se dio cuenta de que un trailer también se estaba orillan...
do.
Ella le dijo a su papá:
-"Debo detenerme, apenas puedo ver adelante. Es terrible, y todo el mundo se está orillando!"
Su padre le dijo:
-"¡No te rindas, sigue conduciendo!"
Ahora la tormenta era terrible, pero ella nunca dejó de conducir, y pronto pudo ver un poco más claramente.
Después de un par de kilometros volvió a estar en tierra firme, y salió el sol.
Su padre le dijo:
-"Ahora puedes parar y salir."
Ella dijo:
-"¿Pero por qué ahora?"
 Su padre le respondió:
-"Cuando salgas, mira atrás a todas las personas que se rindieron y todavía están en la tormenta, porque nunca te rendiste, tu tormenta ha terminado.

 Este es un testimonio
para cualquiera que esté pasando
por "tiempos difíciles".
Sólo porque todos los demás,
incluso los más fuertes, se rinden.
Tu No tienes porque ...
si sigues adelante, pronto tu tormenta terminará
y el sol brillará sobre tu rostro otra vez.